El Ayuntamiento de Lorca ha iniciado un proceso de coordinación con ADIF para obtener las condiciones de uso y cotas del suelo que se liberarán tras el soterramiento del ferrocarril, con el objetivo de acelerar la construcción de la nueva Alameda Central. Esta medida forma parte de un plan estratégico para transformar un área históricamente fragmentada en un espacio verde y funcional que mejore la conectividad entre barrios y la ciudad.
Durante una reunión urgente de la Mesa del Soterramiento, presidida por el alcalde Fulgencio Gil, se acordó agilizar la remisión de la documentación técnica por parte de ADIF, lo que permitirá iniciar cuanto antes la redacción del Plan Especial de Reforma Interior (PERI). El alcalde destacó que este proceso es «de capital importancia» para diseñar un espacio que «cambie la contaminación, el ruido y la suciedad por un pulmón verde con áreas para el ocio, la cultura, el deporte y la vegetación».
La nueva Alameda Central se concebirá como un elemento clave para unir la ciudad, eliminando la barrera física que actualmente divide Lorca. Este espacio se integrará con las existentes alamedas, la red de carriles bici y vías verdes, convirtiéndose en un «cinturón verde» que reduzca la contaminación acústica y ambiental. El alcalde recordó ejemplos internacionales, como Zúrich, Boston o Tokio, donde el soterramiento de vías ferroviarias fue aprovechado para crear espacios verdes y mejorar la movilidad urbana.
Fulgencio Gil anunció una campaña de recogida de propuestas abierta a la participación ciudadana, colectivos sociales y empresariales. «Queremos que todos los lorquinos puedan aportar ideas para construir Lorca entre todos», señaló, subrayando la importancia del concurso de ideas como parte del desarrollo del proyecto.
Además, el Ayuntamiento destacó que la recepción de los datos técnicos de ADIF permitirá iniciar los trámites urbanísticos para elaborar el Plan Especial necesario, un reto que se aborda «con ilusión y conscientes de las posibilidades de mejora». En este sentido, se espera que las vías urbanas afectadas por las obras, como la avenida de Santa Clara, puedan reabrirse antes de finalizar 2026, algo que «contribuirá a descongestionar el tráfico en el casco urbano».
En otro punto clave, el alcalde reiteró la petición al operador ferroviario RENFE para que, al recuperar el servicio de cercanías en San Diego, también incluya la llegada de los trenes de Alta Velocidad (AVE). Esta medida, respaldada por el Pleno municipal, permitiría acelerar la conexión del AVE a la comarca del Guadalentín y otras zonas, beneficiando a más de 300.000 ciudadanos.
Sobre el cronograma de obras, se confirmó que los trabajos de soterramiento y integración urbana finalizarán en 2027, mientras que el regreso de los trenes de cercanías a San Diego se espera para otoño de 2027. Por otro lado, el alcalde reafirmó el apoyo del Ayuntamiento a los vecinos de La Torrecilla, asegurando que no se construirá un viaducto en la zona y que se resolverá el drenaje con los tres marcos previstos.
Finalmente, se abordó la elaboración de un informe de daños causados por el paso de camiones de gran tonelaje durante las obras, que afectan calles, carreteras y el pavimento de las alamedas. Este documento permitirá identificar los daños para su posterior reparación, en colaboración con ADIF.
Para más información, contactar con el Ayuntamiento de Lorca en la Plaza de España, 1 (968 479 742) o a través de prensaayuntamientolorca@gmail.com.
