La localidad de Perín se convirtió este año en el escenario de una celebración llena de color, tradición y espiritualidad con la XXVI edición de la Subida de Lucero al campanario, un evento que une a la comunidad en torno a la devoción religiosa y la cultura local. La jornada, marcada por la participación activa de vecinos y visitantes, contó con la presencia de numerosas carrozas, música tradicional y una atmósfera de alegría que envolvió las calles del municipio.
La Subida de Lucero al campanario se celebró en el marco de la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de Perín, y reunió a cientos de personas que participaron en el desfile de carrozas, donde destacaron los diseños elaborados y la creatividad de los vecinos. La procesión, que culminó con la colocación del lucero en el campanario, fue presidida por la imagen de la Virgen, acompañada por el canto de la banda municipal y la presencia de autoridades locales.
El alcalde de Perín, [nombre], destacó en su intervención la importancia de este evento para mantener viva la tradición y el espíritu comunitario. «La Subida de Lucero no solo es una celebración religiosa, sino también una muestra del orgullo y la identidad de nuestro pueblo», afirmó durante la ceremonia.
La jornada también incluyó actividades paralelas, como talleres para niños, exposiciones de arte local y la venta de productos típicos, consolidando el evento como una oportunidad para promover el turismo y el comercio en la zona. La edición de este año, celebrada con un clima inmejorable, cerró con una velada de fuegos artificiales que iluminó el cielo de Perín, dejando a los asistentes con la sensación de una celebración inolvidable.
