La industria de talleres y mecánicos de la Región de Murcia se enfrenta a su mayor desafío en la historia, impulsada por la transformación del transporte hacia modelos sostenibles y tecnológicamente avanzados. La transición hacia vehículos eléctricos y la digitalización de los servicios de mantenimiento marcan un antes y un después en el sector, obligando a los profesionales a adaptarse a nuevas realidades.
Según el informe presentado por la Asociación Murciana de Automoción y Reparación de Vehículos (AMAV), el 70% de los talleres regionales ya ha iniciado procesos de formación para incorporar técnicas de reparación de baterías, gestión de software de vehículos conectados y diagnóstico de sistemas eléctricos. Este cambio no solo requiere inversión en tecnología, sino también en la capacitación de los trabajadores, un factor clave para mantener la competitividad en un mercado en constante evolución.
La Consejería de Industria y Energía de la Región de Murcia ha anunciado un plan de apoyo a los talleres, que incluye subvenciones para la adquisición de equipos especializados y becas para formación continua. El objetivo es garantizar que los talleres murcianos lideren la nueva movilidad en el territorio, posicionándose como referentes en la península.
Además, la Asociación AMAV ha lanzado un programa de certificación de talleres «Verde 2030», que reconoce a los centros que cumplan con estándares de sostenibilidad, eficiencia energética y uso de materiales reciclables. Este sello, según su presidenta, María José Fernández, «no solo fortalece la imagen del sector, sino que abre puertas a nuevos clientes que priorizan la responsabilidad ambiental».
En un contexto nacional donde el 40% de los talleres tradicionales ya han cerrado por falta de adaptación, los de Murcia buscan convertirse en un modelo de innovación y resiliencia. La colaboración entre administraciones, asociaciones y empresas será fundamental para que el sector no solo sobreviva, sino que impulse una movilidad más limpia y eficiente en la región.
