Más de una veintena de destacados investigadores y profesionales de ámbito nacional se darán cita en Lorca los días 22, 23 y 24 de enero para realizar visitas de campo a las grandes fallas que integran la Zona de Cizalla de la Bética Oriental (ZCBO): Carrascoy, Alhama de Murcia y Palomares, unos afloramientos de especial interés para la comunidad científica nacional e internacional.
Cita institucional
Rosa María Medina: “Los resultados de los proyectos sobre los que se fundamentan estas jornadas permiten estimar el potencial sísmico de esas fallas y determinar la intensidad del movimiento del suelo que pueden generar, dato de gran relevancia para el adecuado diseño antisísmico de edificaciones e infraestructuras orientado a prevenir las consecuencias de futuros terremotos”.
Desarrollo de la información
Lorca, 21 de enero de 2026. La concejal de Educación del Ayuntamiento de Lorca, Rosa María Medina, ha anunciado esta mañana una de las citas de mayor calado científico de este primer trimestre del año en la ciudad: la XXXVII Reunión de la Comisión de Tectónica de la Sociedad Geológica de España.
Lo ha hecho junto a José Jesús Martínez Díaz, catedrático del Departamento de Geodinámica de la Universidad Complutense de Madrid, investigador del Instituto de Geociencias (IGEO) CSIC-UCM y codirector del Grupo de Investigación Geodinámica Planetaria, Tectónica Activa y Riesgos Asociados, quien ha detallado los aspectos técnicos de una reunión que, a partir de este año, pasa de formato anual a celebrarse en dos encuentros semestrales.
Durante los días 22, 23 y 24 de enero de 2026, más de una veintena de especialistas en la geología de las deformaciones de la corteza terrestre se reunirán en Lorca, que actuará como sede principal y epicentro de una serie de recorridos de campo por las grandes fallas que conforman la ZCBO: Carrascoy, Alhama de Murcia y Palomares.
“No cabe duda de que Lorca es una de las ciudades de referencia en el estudio de la actividad sísmica. Somos conocedores de primera mano de las consecuencias que puede tener un terremoto de magnitud; solo basta recordar la tragedia de 2011, con 9 víctimas mortales, centenares de heridos y el 80% de las infraestructuras dañadas, uno de los casos de estudio de la Comisión de Tectónica, que ha documentado extensamente su impacto para entender la resiliencia urbana y la peligrosidad sísmica en España”, ha subrayado Medina Mínguez.
“En los últimos días, además, la Región vuelve a ser protagonista de una serie de seísmos de menor magnitud, que ponen de manifiesto la necesidad de dar continuidad a estos estudios y jornadas, esenciales para obtener criterios geológicos que favorezcan la seguridad y la divulgación científica en torno al patrimonio tectónico y su dimensión en el urbanismo local”, ha añadido Martínez Díaz.
Importancia científica y de protección civil
En el marco de estas reuniones, los miembros de la comisión describirán, compartirán y discutirán observaciones centradas en distintos aspectos de la actividad tectónica de las tres grandes fallas mencionadas, a lo largo de un corredor de fallas de casi 500 kilómetros que se extiende desde la costa alicantina hasta la de Almería atravesando la Región de Murcia.
Los recorridos de campo contemplan 12 visitas a afloramientos geológicos de especial interés científico distribuidos por los términos municipales de Lorca, Totana y Murcia, apoyadas en resultados obtenidos durante décadas de proyectos de investigación con participación de universidades e instituciones nacionales e internacionales y que han cristalizado en numerosas publicaciones especializadas.
Estos proyectos permiten estimar el potencial sísmico de las fallas estudiadas y determinar la intensidad del movimiento del suelo que pueden generar, un dato clave para el diseño antisísmico de edificaciones e infraestructuras y para prevenir, en la medida de lo posible, los efectos de futuros terremotos.
La actividad tectónica es la principal responsable de la ocurrencia de terremotos en una región y, aunque la sismicidad en España se considera moderada, el sureste peninsular concentra varios terremotos históricos destructivos, como el de Lorca de 2011, asociados a un límite de placas difuso vinculado a la convergencia entre las placas Euroasiática y Africana, que deforman la corteza a razón de 4–6 milímetros por año
