El Ayuntamiento de Lorca ha anunciado el inicio de un proyecto de restauración y acondicionamiento de la Torre 9 de la muralla, que permitirá la creación de un nuevo espacio público peatonal entre las calles Cava y Zapatería del casco histórico. Esta intervención, con un presupuesto de 140.000 euros financiado mediante un préstamo municipal, se ejecutará en un plazo estimado de cinco meses y contará con la participación de las concejales de Desarrollo Local y Casco Histórico, Rosa María Medina y María Hernández, respectivamente.
El proyecto incluye la consolidación y restauración de los restos de la Torre 9 y del tramo de muralla contiguo, así como el acondicionamiento de su entorno. El espacio público se organizará mediante terrazas a distintas alturas, conectadas por escaleras de obra y metálicas, que permitirán el paso entre ambas calles. Este nuevo recorrido permitirá a los vecinos y visitantes contemplar los restos del patrimonio histórico de Lorca desde un área de 155,62 metros cuadrados, diseñada para integrarse armoniosamente con el entorno.
La Torre 9, ubicada al final de la calle Cava, en la esquina con la calle Gigante y próxima al Porche de San Antonio, forma parte del tramo de muralla incluido en la manzana 7 del Plan Especial de Protección y Rehabilitación Integral del casco histórico. Tras su colapso en 2007, se llevó a cabo una restitución parcial entre 2012 y 2013. Ahora, el Ayuntamiento ha adquirido y demolido la vivienda situada en Cava 49 y Gigante 1, liberando un terreno que permitirá acceder a una parte del entorno histórico de la torre pendiente de intervención.
Los trabajos abarcarán tanto la torre como el tramo de muralla denominado cortina C-13, actuando sobre las fábricas históricas de mampostería y tapial para garantizar su estabilidad y conservación. Se incorporarán los restos arqueológicos existentes y los que puedan aparecer durante las obras. Además, se incluirá la restitución parcial de la torre y el tramo de muralla mediante el recrecido de muros de mampostería y la recuperación virtual del perímetro desaparecido.
El diseño del espacio público contará con pavimento de piedra caliza en tonos acordes al entorno, barandillas de acero corten y cables metálicos para proteger los desniveles, y equipamiento como dos bancos de madera, una papelera y ocho balizas LED antivandálicas para iluminar las terrazas y escaleras. Un panel informativo recogerá el valor histórico de los restos y las características de la intervención.
María Hernández, concejala de Casco Histórico, destacó que “la rehabilitación del casco histórico requiere atender tanto a la conservación de sus elementos patrimoniales como a las condiciones de uso de los espacios públicos. En este caso, el proyecto contempla la restauración de los restos de la muralla y el acondicionamiento de su entorno como zona de paso peatonal, incorporando información que permita conocer la historia de este recinto defensivo”.
Los trabajos, que incluyen la correcta evacuación de aguas, se enfocan en integrar el patrimonio histórico con una funcionalidad moderna, facilitando el acceso y la visibilización de los restos de la muralla de Lorca.
