La Policía Local de Lorca ha llevado a cabo durante la última semana un total de 139 controles de tráfico y seguridad ciudadana en diferentes puntos del municipio, con un enfoque especial en pedanías, parques y zonas de reunión para prevenir conductas delictivas, mejorar la seguridad vial y proteger el descanso vecinal. En estos dispositivos, se han verificado 164 vehículos y se han identificado a 328 personas, según informó el Ayuntamiento en una nota de prensa.
De los 139 controles, 25 estuvieron dedicados específicamente a la vigilancia de vehículos de movilidad personal (VMP). Además, en las pedanías se desarrollaron 41 controles, lo que permitió la identificación de 328 personas y la verificación de 164 vehículos. Las actuaciones se saldaron con la detención de seis personas, entre ellas dos por delitos contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, otras dos por hechos relacionados con la violencia de género, una por quebrantamiento de condena al incumplir una orden de alejamiento y otra como presunta autora de un delito de exhibicionismo y provocación sexual.
En el ámbito de la seguridad ciudadana, se han formulado 15 expedientes por incumplir la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana, mientras que se han realizado 14 intervenciones relacionadas con la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana, por consumo o tenencia ilícita de sustancias estupefacientes, desobediencia a los agentes y faltas de respeto durante el ejercicio de sus funciones.
En materia de tráfico, se han formulado 17 expedientes relacionados con la normativa de la Dirección General de Tráfico y 88 intervenciones por faltas al Real Decreto Legislativo 6/2015 sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Durante el periodo, los agentes también han intervenido en 14 accidentes de tráfico.
La Policía Local de Lorca ha destacado su compromiso con la prevención de conductas delictivas y la mejora de la convivencia, reforzando los controles preventivos tanto en el casco urbano como en las pedanías, así como las vigilancias en parques, jardines y zonas de reunión. El objetivo, según el Ayuntamiento, es garantizar la seguridad vial, ciudadana y el descanso de los vecinos.
