El pianista asturiano fusionó jazz y flamenco con una puesta en escena cargada de teatralidad y humor, en una velada que confirma el excelente nivel del ciclo de jazz de 2026.
Las referencias previas al concierto que Jorge Bedoya ofreció el pasado 23 de enero en el salón de los espejos del Casino de Águilas ya advertían que, además de compositor e intérprete, el asturiano es también actor y humorista, fruto de una formación que combina estudios musicales y de arte dramático. No es habitual encontrar reunidas todas estas facetas en un mismo artista, pero sobre el escenario Bedoya brilló en cada una de ellas: sólido en la escritura y ejecución de su música al piano y especialmente chispeante y ocurrente en los breves monólogos con los que hilaba las distintas piezas del programa.
El concierto se movió en ese territorio intermedio entre el jazz y el flamenco en el que tantos músicos españoles han encontrado un lenguaje propio, como Andrés Barrios, Álex Conde, Marco Mezquida, Jorge Pardo o Sergio de Lope. En el caso de Bedoya, la balanza se inclinó ligeramente hacia el componente más “patrio” de la fusión, subrayado en ocasiones por el acompañamiento rítmico de sus propios zapatos, que marcaban compases cercanos al compás flamenco mientras el piano desarrollaba líneas melódicas y armónicas de clara raíz jazzística.
Si durante toda la actuación el pianista demostró un notable virtuosismo, este se hizo aún más evidente en uno de los momentos más celebrados de la velada: su particular versión del Para Elisa de Beethoven. Con evidente intención humorística, Bedoya comenzó interpretando la célebre pieza de forma canónica para ir derivando después hacia un final más actual, salpicado de guiños a músicas populares modernas como el You never can tell de Chuck Berry, que hicieron las delicias del público.
Con este recital y el anterior concierto de jazz celebrado también en el Casino, las expectativas apuntan a que en 2026 se alcanzará, e incluso se superará, el excelente nivel logrado en el ejercicio anterior dentro del ciclo programado por la asociación Amigos de la Cultura, en colaboración con el Ayuntamiento de Águilas y la Comunidad Autónoma a través del ICA. Esta impresión probablemente se reforzará el próximo mes de marzo con la actuación, en el mismo escenario, de The International Hot Jazz Trio, formación en la que milita el saxofonista Enric Peidro, que ya acreditó en sus anteriores visitas a Águilas un extraordinario nivel, tanto al frente de su propio grupo como acompañando a figuras como el trombonista Dan Barrett, el saxofonista Ray Gelato o los vocalistas Carole Alston y Randy Greer.
Del éxito del concierto de Jorge Bedoya da buena muestra el hecho de que el público agotó los CD preparados para su venta al término de la actuación, hasta el punto de que fue necesario conseguir más ejemplares para atender la demanda. Un respaldo que confirma el acierto de una programación que apuesta por propuestas de calidad y por artistas capaces de conectar con el público a través de la música, la cercanía y el humor.
