Pedro Sosa, portavoz local de IU, ha registrado una pregunta para su contestación en el Pleno del próximo lunes, con el objetivo de conocer las causas del incendio ocurrido el 10 de julio en el perímetro delimitado por los Siete Picos, el Cabezo Mariquita, la Cuesta de la Matalauva y el matadero de La Comarca. El edil ha destacado que el siniestro puso en peligro un colegio, un barrio, una de las empresas más grandes de Lorca, una zona de interés geológico y los bordes serranos de la Sierra de Tercia, un área protegida.
Según Sosa, IU ha alertado durante años sobre la existencia de personas que viven, comen y duermen en los alrededores de esos cerros, así como sobre la acumulación de basuras, plásticos, litronas y residuos en general en un espacio que, según el portavoz, merecería un mayor cuidado. Además, ha recordado que el partido ha exigido durante mucho tiempo al Ayuntamiento que intervenga ante el macrocebadero abandonado en la zona, cuyos propietarios, según Sosa, no han cumplido con sus obligaciones urbanísticas ni han restaurado el entorno degradado.
El concejal ha señalado que los dueños del cebadero, que siguen operando en el negocio porcino a pesar de no ser de Lorca, se manifestaron en enero de 2022 durante la toma de la Plaza de Toros, un hecho que Sosa ha vinculado con la intromisión en la democracia municipal.
En su pregunta, Sosa formula cuatro cuestiones al gobierno local:
1. ¿Tiene el gobierno local datos oficiales sobre el origen del incendio?
2. ¿No cree el gobierno local que debería intensificarse el mantenimiento de los espacios de transición entre montañas y zonas urbanas?
3. ¿No cree el gobierno local que se deben aplicar con más rigor las ordenanzas municipales para evitar botellones, actitudes vandálicas y acumulación de residuos en esos espacios?
4. ¿Tiene intención de dirigirse a los propietarios del macrocebadero para exigir la demolición de las instalaciones y la restauración física del área?
Sosa ha insistido en que los costos de la demolición y la restauración deben asumirlos los propietarios, no los lorquinos, y ha subrayado la importancia de proteger tanto el patrimonio natural como el urbanístico de la zona.
