El alcalde de la ciudad, Fulgencio Gil, ha dado comienzo a la inauguración del bulevar recién reconstruido en el sector de San Cristóbal, ubicada en Lorca. El evento se desarrolló en la plaza de La Hortaliza después de procederse a la demolición de la antigua infraestructura comercial que ocupaba el terreno. El nuevo diseño ha mejorado los accesos y las visualidades hacia la iglesia de San Cristóbal, estableciendo mediante una plataforma única peatonal que se extiende desde las calles Presbítero José Macho y Portijico hasta la fachada de la Casa del Paso Encarnado en la zona del centro.
En su declaraciones, el edil afirmó que hoy se lleva a cabo un paso adicional dentro del proyecto de transformación integral de San Cristóbal iniciado en el mandato actual. Se ha creado un espacio amplio, accesible y moderno que se integra con las demás obras de regeneración urbana y residencial que se plasman en el plan municipal. Esta renovación no solo atiende a las exigencias de los vecinos del barrio, sino que también encaja con el nuevo modelo de municipio que el gobierno local pretende consolidar para la ciudadanía, destacando la mejora de la calidad de vida de los lorquinos mediante un entorno urbano más amable y conectado.
El proyecto se basa en la iniciativa de la Renovación de espacios y mejora de la plaza de La Hortaliza, lo que implicó la creación de una plataforma única hasta la Cisa del Paso Encarnado en un área de 650 metros cuadrados con prioridad peatonal sobre el tráfico. Se han renovado los servicios de abastecimiento, saneamiento, alumbrado público y red de riego para asegurar la funcionalidad. Para el suelo, se utilizó aglomerado impreso en las zonas del tráfico rodado para la permeabilidad, mientras que en la plaza se instaló piedra natural con adoquín de granito de 4 cm en combinaciones de gris, negro y rosa porriño, con tonos similares a las calles aledañas.
La inversión total superó los 152.000 euros del presupuesto municipal y se instalaron 7 luminarias tipo led, equiparables a las de la calle Eulogio Periago y Plaza Santísimo Cristo de la Sangre. Se ha incorporado nuevo mobiliario urbano como papeleras y bolardos de protección, prohibiendo el tránsito de vehículos en dicho lugar. Según ha revelado el alcalde, el coste exacto fue de 152.286 euros financiados por fondos propios, y en menos de cuatro meses se generó un espacio totalmente distinto, más abierto, bonito y naturalizado.
Parte de la financiación, con 4.500 euros municipales, se dedicó a los trabajos de jardinería realizados por el programa experiencial de empleo local Loreca Verde gestionado por la Concejalía de Empleo y Desarrollo Local. El grupo estaba conformado por 10 alumnos y 2 monitores encargados de la plantación en el nuevo enclave. Concretamente, las jardineras de hormigón vistas presentan un árbol de porte alto con la variedad Hibiscus Thilaceus en el centro, junto a arbustos de porte medio como Cordelinium Australis Red. Se han colocado plantas tapizantes de Festuca y Esparraguera Meyeri, así como plantas de flor como Alisum de colores blancos y morados, verbenas y petunias rojas de temporada.
En los maceteros móviles se alternaron variedades de árboles de porte medio, como Trachycarpus fortinei y Ficus panda, rodeados de verbenas rojas. Esta distribución vegetal crea todo un abanico de color distribuido por toda la plaza, potenciando la conectividad y el atractivo natural del lugar. Gil Jódar ha recordado que esta actuación se suma a otras muchas realizadas en San Cristóbal, como la recuperación de enclaves degradados mediante expropiación de cuatro parcelas y la regeneración urbana en el calvario Viejo y zona de Los Cabezos.
También se han mencionado intervenciones en la Calle de Los Arcos con inversión de 300.000 euros, el atrio de la Iglesia de San Cristóbal, las obras de emergencia tras las lluvias torrenciales de marzo, la UA 23 con viviendas y viales, el campo de fútbol Alfonso Embarre y la nueva plaza de Abastos. Estas actuaciones municipales llevadas a cabo en menos de dos años dejan patente el claro compromiso del Gobierno de Lorca con los residentes del barrio de San Cristóbal y los lorquinos en su conjunto.
