El concejal socialista José Luis Ruiz reclama al Ayuntamiento que dicte órdenes de ejecución subsidiaria contra el propietario, vinculado a una corporación bancaria, para acabar con un foco de suciedad en pleno corazón del barrio.
Lorca, 27 de enero de 2026. El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Lorca, José Luis Ruiz, ha denunciado la “deplorable situación” en la que se encuentra el inmueble situado en el número 15 de la calle Abellaneda, que se ha convertido, según afirma, en un foco constante de insalubridad y abandono. El edil ha exigido al Gobierno local de PP y Vox que intervenga de forma inmediata, ya que “los vecinos y vecinas conviven a diario con un problema que les afecta gravemente a su calidad de vida y a la imagen del barrio”.
Desde el PSOE de Lorca reclaman la aplicación de órdenes de ejecución subsidiaria contra el propietario del solar, vinculado a una corporación bancaria, para garantizar su limpieza y cierre efectivo. Ruiz describe un escenario de abandono total: “Es diario el tránsito de personas que acceden al interior para hacer sus necesidades y depositar basura. En el inmueble se acumulan desde desperdicios orgánicos hasta enseres de gran tamaño, como colchones y frigoríficos, lo que supone un riesgo sanitario evidente”.
El concejal socialista ha hecho hincapié en la necesidad de que el Ayuntamiento actúe con “firmeza ante los poderosos”. Aunque señala que no responsabiliza directamente al equipo de Gobierno del estado actual del inmueble, sí le exige “responsabilidad política y acción administrativa frente a los propietarios”. “No se puede consentir que grandes fondos de inversión y corporaciones bancarias —en este caso, según reza el cartel del inmueble, vinculado a Solvia— se desentiendan de sus propiedades mientras los vecinos sufren las consecuencias”, ha subrayado.
En este sentido, Ruiz insta al Consistorio a utilizar todas las herramientas urbanísticas que permite el Plan General, especialmente las órdenes de ejecución subsidiaria, para obligar a la propiedad a cumplir con sus obligaciones de conservación. “El Ayuntamiento debe ser igual de exigente con los particulares que con los poderosos. Pedimos que se actúe de oficio: si el propietario no limpia y cierra el inmueble, debe hacerlo el consistorio y pasarle la factura a la entidad correspondiente”, ha concluido.
