El Guadalentín ha alcanzado los cinco años de aislamiento ferroviario tras la decisión del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de suspender el servicio de Cercanías en la línea Lorca-Murcia en 2021, una medida que, según los representantes del Partido Popular, ha generado múltiples perjuicios socioeconómicos. La comarca, que ya reclamaba una fecha concreta para la reapertura de la línea, ha denunciado el incumplimiento del compromiso del gobierno central de recuperar el tráfico ferroviario para la primavera de este año.
La comarca del Guadalentín ha manifestado su descontento ante la falta de una solución definitiva para el cierre de la línea ferroviaria, que ha dejado incomunicadas a Lorca, el Valle del Guadalentín y el resto del país. El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha recordado que el Ministerio prometió que el aislamiento sería temporal, durando solo dos años, pero ya han transcurrido cinco. “Necesitamos que nuestras ciudades vuelvan a estar comunicadas por ferrocarril con Murcia y Andalucía, y que San Diego se convierta en estación provisional de AVE y cercanías hasta que se concluya el soterramiento”, ha señalado.
Los representantes del Partido Popular de los municipios del Guadalentín, incluyendo a los alcaldes de Lorca, Totana y Puerto Lumbreras, han coincidido en criticar la decisión unilateral del Ministerio de no compatibilizar las obras de soterramiento con el servicio de Cercanías. Según los responsables locales, el proyecto original contemplaba la coexistencia del tráfico ferroviario durante la ejecución de las obras, como se demostró en la plataforma del AVE en la pedanía de La Hoya.
El servicio de autobuses que sustituye a los trenes ha sido calificado como insuficiente para cubrir las necesidades de los usuarios, generando constantes retrasos y obligando a muchos ciudadanos a recurrir al vehículo privado. Esta situación ha provocado un colapso en la A7, afectando tanto a la movilidad laboral como a la académica. Los usuarios denuncian la degradación del servicio, con autocares viejos, retrasos, desinformación y la supresión de rutas específicas.
Las obras de soterramiento han causado alteraciones en el tráfico, ruido, polvo y la supresión de plazas de estacionamiento, afectando negativamente al comercio, la hostelería y el turismo. El alcalde de Lorca ha subrayado que el impacto económico no ha sido cuantificado, pero es “muy destacado”. Además, ha reconocido la paciencia de los ciudadanos durante estos cinco años, aunque ha destacado la necesidad de conocer una fecha concreta para la reapertura del servicio ferroviario.
Los afectados por las obras han tenido que abandonar sus viviendas o negocios, y muchos han tenido que ajustar sus planes educativos debido a los retrasos en el transporte. Finalmente, los representantes han insistido en la importancia de recuperar la conexión ferroviaria con Murcia, la costa, Almería y Granada, una medida que, según ellos, potenciaría el turismo, el desarrollo económico y reduciría la despoblación.
