La alcaldesa de Puerto Lumbreras, María de los Ángeles Túnez, y el director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, han visitado los trabajos de restauración y conservación del Castillo de Nogalte, Bien de Interés Cultural y uno de los principales símbolos patrimoniales del municipio y del Valle del Guadalentín. Las labores se centran en la zona oriental de la fortaleza, donde se actúa sobre las estructuras murarias, el terreno y los suelos que conforman la unidad del entorno arqueológico, con el objetivo de estabilizar el conjunto y evitar riesgos de degradación.
En esta fase se están ejecutando tareas de limpieza y desbroce del terreno, retirada de arbustos y elementos discordantes, pequeñas excavaciones arqueológicas y diagnóstico del estado de los muros para determinar las intervenciones más adecuadas. Los trabajos incluyen también la limpieza manual de los paramentos, el picado de revestimientos sueltos, el sellado de grietas y fisuras, la reposición de materiales de fábrica y tratamientos de consolidación mediante agua de cal o silicato de etilo, con un plazo de ejecución de cuatro meses y una inversión inicial de 50.000 euros dentro de una intervención global de 77.625,87 euros financiada por la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento.
Túnez ha recordado que estas obras constituyen la fase previa necesaria para acometer el gran proyecto de recuperación del conjunto monumental Medina Nogalte, cuya inversión total alcanzará el millón de euros, cofinanciada por el Ayuntamiento de Puerto Lumbreras, la Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes y el programa estatal “2% Cultural”. Patricio Sánchez ha subrayado la importancia de intervenir de manera preventiva en bienes patrimoniales que presentan riesgos evidentes de deterioro y ha enmarcado esta actuación en una estrategia más amplia de colaboración con los ayuntamientos para proteger y poner en valor bienes de interés cultural en toda la Región de Murcia.
El director general ha destacado que el Castillo de Nogalte, de origen andalusí y utilizado entre los siglos XII y XV, ocupa una posición estratégica sobre la rambla de Nogalte y es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura defensiva medieval del sureste peninsular. Su recuperación, ha indicado, permitirá mejorar la lectura histórica del conjunto, reforzar su papel como recurso cultural y turístico y consolidarlo como pieza clave en la oferta patrimonial de Puerto Lumbreras y del entorno del Guadalentín.
