La intervención ha mejorado fuente, mobiliario y zonas ajardinadas mientras el alumnado de albañilería, fontanería, electricidad y pintura adquiere experiencia real para su inserción laboral.
El Ayuntamiento de Lorca ha culminado la mejora y puesta en valor del atrio de la Iglesia de Santa Gertrudis, un espacio emblemático que se ha renovado mediante una intervención integral en la fuente central, el mobiliario urbano y las zonas ajardinadas. La concejal de Desarrollo Local, Rosa María Medina, ha destacado que esta actuación “refuerza el compromiso municipal con la conservación del patrimonio urbano y la mejora de los espacios públicos”.
Los trabajos han incluido la reparación completa de la fuente, con la impermeabilización del vaso inferior, la reparación de grietas y la sujeción de los distintos niveles, además de la instalación de cuatro nuevos focos LED que mejoran la iluminación, la seguridad y la eficiencia energética del conjunto. También se ha fabricado e instalado una barandilla circular de forja artística, de 35 centímetros de altura y acabado en marrón envejecido, que refuerza la protección del elemento ornamental sin alterar su estética.
En el ámbito del mobiliario urbano, se han renovado las tablas de los cuatro bancos de madera y se han repintado barandillas, bancos, papeleras y otros elementos del atrio. La actuación se ha completado con la plantación de especies ornamentales en el parterre de la fuente y la colocación de césped artificial, lo que aporta una imagen más cuidada, acogedora y homogénea al entorno de la iglesia.
La intervención ha sido ejecutada por alumnos y monitores de los talleres de Albañilería, Fontanería, Electricidad y Pintura de los Programas Experienciales Omega y Beta, dependientes de la Concejalía de Desarrollo Local y Empleo. Estos programas, cofinanciados a través del SEF y del Fondo Social Europeo Plus, combinan formación teórica y práctica profesional en proyectos reales de interés para el municipio, mejorando la empleabilidad de jóvenes desempleados.
Medina ha subrayado que el atrio de Santa Gertrudis es “un claro ejemplo” de cómo los programas experienciales permiten mejorar espacios significativos de Lorca y, al mismo tiempo, ofrecer al alumnado una formación “real y útil, vinculada a necesidades concretas de la ciudad”. Con una inversión ajustada, ha añadido, “se ha logrado una intervención completa, sostenible y de gran impacto visual y social para los vecinos del entorno”.
La edil ha insistido en que iniciativas como esta “generan valor añadido para la ciudad y su ciudadanía”, al aunar conservación del patrimonio, formación en oficios y embellecimiento de los espacios públicos. Desde el Ayuntamiento se avanza en la intención de replicar este modelo en otros puntos del municipio, implicando a los programas de empleo y formación en la mejora del paisaje urbano y del entorno de los barrios
