José Martínez explicó que, aunque estas inspecciones se realizan durante todo el año, se intensifican en las semanas previas a eventos con gran afluencia de personas, como es el caso de la Semana Santa: “Estamos anticipándonos a cualquier posible incidencia y asegurando que el entorno sea seguro para todos”.
María Hernández destacó también la importancia de estas revisiones, mencionando que el casco histórico alberga dos colegios y es un punto de encuentro para numerosos actos culturales y sociales. Esto, unido al aumento previsto de visitantes en zonas comerciales y plazas, hace que sean cruciales las inspecciones preventivas en estas áreas.
Las inspecciones se realizarán en zonas clave como la Plaza de España, las calles Álamo, Corredera y Almirante Aguilar, así como la Plaza de Calderón de la Barca, la Plaza Arcoíris, y la Glorieta de San Vicente, que ha sido recientemente renovada.
Finalmente, ambos ediles agradecieron la cooperación ciudadana, animando a los vecinos a reportar cualquier modificación o situación en las viviendas que requiera atención inmediata. “La colaboración de la comunidad es fundamental para mantener la seguridad en nuestro casco antiguo», concluyeron.