El Gobierno de Fulgencio Gil ha sido criticado por el Grupo Municipal Socialista tras conocerse que los 24 equipos de aire acondicionado adquiridos por el Ayuntamiento de Lorca para distintos locales sociales de pedanías permanecen, en su inmensa mayoría, sin poder utilizarse seis meses después de su compra. El viceportavoz del PSOE, José Ángel Ponce, ha denunciado este gasto como un ejemplo más de la falta de planificación y gestión del gobierno municipal, que adquirió los equipos sin verificar previamente si los locales contaban con la instalación eléctrica necesaria para su funcionamiento.
Según el PSOE, los vecinos de pedanías como Tercia, Morata, Tiata, Escarihuela, Campo López, Coy, Zarzalico, La Parroquia, Río y El Consejero han sido los más afectados por esta situación. Los aparatos, anunciados como una mejora para los espacios de convivencia, siguen sin prestar servicio, a pesar de haber sido comprados con dinero público. Solo uno de los equipos, destinado a la pedanía de Marchena, se encuentra instalado y operativo.
El contrato para la adquisición de los aparatos fue adjudicado en noviembre de 2025 por un importe de 47.646,28 euros, según datos aportados por el PSOE. Sin embargo, el partido acusa al gobierno de Fulgencio Gil de actuar de forma imprudente al no revisar las condiciones técnicas de los locales antes de realizar la compra. “Lo lógico habría sido revisar primero las necesidades de cada local y ejecutar las actuaciones necesarias antes de gastar el dinero en los aparatos. Han hecho justo lo contrario”, afirmó Ponce.
El edil socialista ha señalado que esta situación genera frustración entre los vecinos y ha exigido al gobierno municipal que informe públicamente sobre los motivos del retraso y el calendario previsto para la instalación de los equipos. Además, ha advertido de que la demora podría poner en riesgo la subvención con la que se financió la actuación, obligando al Ayuntamiento a devolver fondos públicos. “La incapacidad de gestión de Fulgencio Gil no solo perjudica a los vecinos de nuestras pedanías, sino que puede acabar teniendo consecuencias económicas para todos los lorquinos”, concluyó.
