El Gobierno de Lorca ha iniciado una nueva intervención en un inmueble ubicado en la calle Meca del Barrio de San Cristóbal, con el objetivo de eliminar situaciones de riesgo, garantizar la seguridad de los vecinos y evaluar el estado de la edificación. La concejal de Urbanismo, María Hernández, ha anunciado que las actuaciones incluirán la limpieza, la retirada de escombros y residuos, así como el acceso de los técnicos municipales para una evaluación completa del inmueble.
Según ha explicado Hernández, la prioridad del Ayuntamiento es «eliminar cualquier elemento que pueda representar un peligro para los vecinos y permitir que los técnicos municipales puedan acceder al inmueble y conocer con exactitud cuál es su estado». En una primera fase, se realizarán trabajos urgentes de limpieza, retirada de materiales sueltos y elementos deteriorados, además de la eliminación de escombros en el patio y el porche del inmueble. Para facilitar la evaluación técnica, se retirarán los tapiados existentes y se procederá al cierre efectivo del patio y del inmueble, garantizando la seguridad y evitando nuevos riesgos.
La concejal ha destacado que esta intervención forma parte de una estrategia municipal para eliminar zonas degradadas, mejorar la seguridad y combatir la infravivienda en el barrio de San Cristóbal. «Estamos interviniendo en distintos puntos del barrio con un único objetivo: recuperar espacios degradados, acabar con situaciones que puedan suponer un riesgo y que San Cristóbal continúe transformándose», ha subrayado.
En este contexto, se menciona la reciente ejecución subsidiaria en un inmueble de la calle Calvario Viejo, donde el Ayuntamiento actuó tras el incumplimiento de las obligaciones por parte de los titulares. La intervención, que incluyó el tapiado de huecos y la retirada de escombros, tuvo un costo de más de 4.700 euros y requirió autorización judicial. El trabajo se completó el 3 de septiembre de 2026, tras la obtención de la autorización el 31 de julio.
Además de esta acción, el Ayuntamiento desarrolla otras actuaciones de regeneración urbana en el barrio, como las obras en el entorno del Calvario Viejo, las previstas en la calle Abellaneda y las de emergencia en el talud de la calle Cruz de Sola. María Hernández ha reiterado que el municipio continuará utilizando los instrumentos legales para intervenir cuando las obligaciones de seguridad no sean cumplidas, con el fin de «eliminar puntos degradados y favorecer entornos urbanos más seguros y salubres».
La evaluación técnica del inmueble de la calle Meca determinará las siguientes actuaciones, que podrían incluir la declaración de ruina parcial, la demolición o trabajos de consolidación de los elementos conservables. El informe técnico emitido por los servicios municipales será clave para definir las medidas a seguir, asegurando que las decisiones se tomen con «todas las garantías».
