Representantes de agricultura de Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana se reunieron en Lorca para pedir sensibilidad institucional. El encuentro fue liderado por el alcalde, Fulgencio Gil, junto a la consejera de Agricultura, Sara Rubira.
En la cumbre se reiteró la urgencia de que el Ministerio autorice con carácter excepcional el uso de fitosanitarios clave para el control de la plaga. Portugal, Italia, Grecia, Alemania, Eslovenia y Francia ya han autorizado el uso de productos específicos para frenar la expansión en sus territorios.
Fulgencio Gil Jódar, alcalde, declaró que esta situación excepcional requiere medidas excepcionales para evitar la desventaja competitiva actual. Los agricultores se encuentran en desventaja frente a otros países europeos que ya han autorizado el uso de fitosanitarios especiales.
La reunión se trasladó al Palacio de Ferias y Congresos Alcalde Francisco Jódar Alonso para presentar el llamado Manifiesto de Lorca. Con la firma del manifiesto, los asistentes convocados aceptaron apoyar las acciones necesarias para frenar la expansión de la plaga.
Gil advirtió que la plaga está avanzando sin control y provocando daños irreparables en miles de hectáreas de cultivo. El impacto económico ya supera los 30 millones de euros, y las repercusiones futuras son totalmente impredecibles.
Las lluvias abundantes y la humedad prolongada de los últimos meses han favorecido la expansión de la plaga en los cultivos afectados. La calidad comercial del producto se ve afectada por estos factores climáticos, lo que agrava la situación general.
El reglamento de la UE permite habilitar temporalmente el uso de productos no autorizados cuando existe un peligro fitosanitario incontrolable por otros medios. Se cumplen todos los preceptos, pero el Ministerio sigue insistiendo en que no concurren las condiciones para activar esta vía.
Con la rúbrica del documento, los asistentes reclamarán y apoyarán cuantas acciones sean necesarias para lograr la autorización final. La unidad entre todos es del máximo interés para resolver este desafío complejo de forma comunitaria y colaborativa.
El objetivo es acabar con esta crisis generada por la plaga del pulgón, una acción que se espera lograr con la promulgación del documento firmado.
