El Ayuntamiento de Lorca ha iniciado hoy las obras de rehabilitación de los antiguos depósitos de agua del barrio de Santa María, actualmente en desuso, para convertirlos en el elemento central de un nuevo parque urbano verde. Esta actuación transformará una zona degradada de 3.110 m² en un ‘gran pulmón verde’ dentro del casco histórico de la ciudad, con un impacto ambiental, social y paisajístico significativo. El ámbito de actuación total abarca una superficie de 4.127,58 m² y está valorado en 813.311,69 euros, adjudicado a la empresa ZIMA DESARROLLOS INTEGRALES, S.L.
La edil de Desarrollo Local, Rosa María Medina, destacó que “este proyecto permitirá recuperar infraestructuras en desuso y convertirlas en un sistema innovador de gestión del agua, adaptado a las nuevas necesidades de la ciudad”. Por su parte, María Hernández, edil de Urbanismo, subrayó que “la integración de soluciones basadas en la naturaleza y la gestión sostenible del agua es una respuesta innovadora ante los retos de la pobreza energética. Ponemos en marcha un proyecto que no solo regenerará espacios urbanos degradados, sino que también será un referente en toda la región”.
La renaturalización del Parque de los Barrios Altos será el eje central de la intervención. Se integrarán infraestructuras verdes y azules para mejorar la biodiversidad y la cohesión social del barrio. Los antiguos depósitos de agua rehabilitados se conectarán con el entorno urbano y con el edificio histórico de la antigua Cárcel, cuya remodelación será parte esencial del proyecto. Se instalará un biofiltro sostenible para gestionar las aguas pluviales, generando un ciclo hídrico autosuficiente que garantizará el riego y la regulación del microclima sin recursos externos.
El diseño paisajístico incluye bosques urbanos, praderas naturalizadas, corredores ecológicos, plazas multifuncionales y zonas accesibles para todas las edades, fomentando la participación ciudadana en su mantenimiento. Las obras abarcan movimientos de tierra, pavimentación de espacios públicos, redes de saneamiento y abastecimiento, instalaciones eléctricas, alumbrado eficiente y mobiliario urbano adaptado.
El proyecto está enmarcado en el plan europeo NatUR-W (Nature-based Urban Regeneration through Water), que busca afrontar retos urbanos derivados de la pobreza energética y el cambio climático. La actuación se centra en dos líneas principales: la aplicación de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en edificios públicos y la renaturalización del entorno mediante la creación de una zona verde pública.
El 80 % del financiamiento proviene de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), mientras que el 20 % restante corresponde al Ayuntamiento de Lorca. El Consistorio también ha aportado 119.511 euros en expropiaciones de viviendas que se integrarán en el nuevo parque y el espacio junto a la antigua cárcel.
Las obras, con un plazo de ejecución de ocho meses, se espera que concluyan antes de finalizar el año, convirtiendo esta zona en un modelo de regeneración urbana, resiliencia y integración patrimonial y social.
