La intervención, dotada con 2,7 millones de euros de fondos Next Generation, combina excavación arqueológica, restauración y mejoras de accesibilidad en la Judería, la Puerta de Alcalá y el sector oriental de la Fortaleza.Las obras de rehabilitación y puesta en valor de la Ermita de San Clemente avanzan a buen ritmo y se perfilan como una pieza clave del futuro itinerario musealizado del entorno del Castillo de Lorca. El alcalde, Fulgencio Gil, ha visitado los trabajos y ha destacado que el objetivo final es “devolver la Ermita a la ciudadanía como un espacio vivo, integrado en el recorrido cultural de la Fortaleza del Sol”.
La actuación forma parte del proyecto de consolidación, restauración y puesta en valor para uso turístico del sector oriental del castillo, que incluye intervenciones en la Judería, la Puerta de Alcalá —conocida popularmente como Puerta del Pescado—, la propia ermita y los ámbitos exteriores que mejorarán la conexión y la accesibilidad del recinto. La obra ha sido adjudicada a una UTE integrada por las empresas lorquinas Flores y Martínez, Patrimonio Inteligente y Construcciones Terciclor, con un presupuesto cercano a los 2,7 millones de euros financiados por fondos Next Generation EU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
En el plano científico, el proyecto se apoya en trabajos sistemáticos de arqueología y arqueología de la arquitectura sobre los restos monumentales del extremo oriental del recinto. En la Ermita de San Clemente se está realizando una lectura estratigráfica de suelos, depósitos y paramentos que permite reconstruir su evolución histórica y orientar las decisiones de conservación, restauración y musealización del espacio.
Gil ha resaltado que el estado de ejecución muestra un avance significativo, especialmente en restauración, accesibilidad y excavación arqueológica, en una intervención que sitúa a Lorca “entre las actuaciones patrimoniales más relevantes de la Región de Murcia por su complejidad técnica y su exigencia científica”. El conjunto monumental cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), lo que obliga a integrar de forma coordinada los trabajos de excavación, restauración especializada, estudios analíticos y criterios de accesibilidad.
Las investigaciones en el entorno de la Judería buscan reconstruir el trazado urbano en un sector hasta ahora inédito, definiendo calles, espacios y relaciones internas del barrio. El objetivo es aportar datos contrastables sobre la organización del vecindario y las dinámicas de contacto entre las comunidades judía y cristiana en la Baja Edad Media, reforzando el posicionamiento de Lorca como destino de referencia en turismo ligado a la historia y la cultura judía.
En el interior de la ermita, los trabajos han permitido identificar cuatro grandes fases constructivas que sitúan su origen en la Baja Edad Media, con sucesivas transformaciones que culminan en pequeñas reformas del siglo XIX. Esta secuencia refleja cambios importantes en la configuración del templo y evidencia el interés continuado de la población lorquina por este espacio a lo largo de los siglos.
En los exteriores han aparecido restos altomedievales y evidencias de uso continuado que obligan a revisar hipótesis de intervenciones anteriores. La documentación estratigráfica de estos hallazgos y el análisis de sus relaciones constructivas están ayudando a definir las fases de uso y remodelación del entorno, y servirán de base para la futura propuesta de interpretación y musealización del barrio.
El proyecto cuenta con una dirección arqueológica formada por Juan Gallardo Carrillo, el doctor Francisco Ramos Martínez y el doctor Javier Valera Martínez, apoyados por un equipo multidisciplinar especializado en excavación, registro y documentación. De forma complementaria, se están realizando análisis de morteros, estudios arqueobotánicos sobre sedimentos y trabajos arqueofaunísticos con restos óseos de fauna, que aportarán información sobre los contextos, las actividades desarrolladas y la evolución ambiental y económica del enclave.
Gil ha subrayado que esta intervención culmina un proceso iniciado hace dos años para revalorizar cultural y turísticamente el Castillo y su entorno, mediante un itinerario que permitirá visitar los restos de mayor interés arqueológico. “Queremos una Lorca monumental, patrimonial, turística y cultural, que se mantenga como sede imprescindible en los itinerarios turísticos y como cabecera de comarca y capital subregional”, ha concluido el alcalde
