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Gloria Martín, concejala IU-Verdes Ayuntamiento de Lorca denuncia amenazas

febrero 4, 2022

En el día de ayer decidí hacer público un audio viralizado por Whatsapp en el que, de manera anónima un hombre profería graves insultos y acusaciones contra mi persona. Lo hice porque creía que era importante visibilizar, con este triste ejemplo, cómo estrategias de difamación y de desinformación, orquestadas e interesadas, pueden llevar al extremo de situar a una persona en el centro de una diana para el escarnio público; de exponerla a un linchamiento virtual, muchas veces desde la cobardía del anonimato.

Y lo hice también por todas esas mujeres víctimas de la misógina que no tienen acceso a los medios de comunicación y que se ven obligadas a sufrir solas y en silencio las consecuencias de las violencias machistas. Muchas mujeres me han trasladado en estas horas que se han sentido en mi piel, y merecen que se imponga una reflexión colectiva que nos lleve a la condena y erradicación de estas expresiones violentas contra nosotras.

Gracias a la colaboración vecinal, esta mañana se me ha facilitado el número de teléfono del autor de la grabación, le he llamado y he hablado con él por espacio de quince minutos.

No es lorquino ni vive en Lorca. Tampoco es ganadero. No estaba en la manifestación del lunes ni en el posterior asalto al Ayuntamiento. Tampoco me conoce, no ha visto nunca una foto mía ni sabía mi nombre. Y ha reconocido que hablaba de oídas.

Se ha disculpado y hemos quedado para tomar "un café y una tostada" un sábado o un domingo de estos, que son los días que él no trabaja.

Porque sigo creyendo en la buena voluntad de las personas y en su capacidad de reconocer errores, estoy convencida de que, en este caso, ese café puede hacer más que una denuncia. Considero que hay que hacer los esfuerzos que sean necesarios, más por parte de quienes tenemos responsabilidades públicas, por dar ejemplo y acotar esta espiral de odio y de crispación que se ha apoderado de nuestro día a día. Y la herramienta tiene que ser el diálogo.

Creo en la palabra. Y creo en la política. Desde ella intento servir honestamente a los intereses generales de mi pueblo. Quienes nos dedicamos a la labor representativa debemos respetar las reglas y someternos al resultado de los acuerdos adoptados por la mayoría, se gane o se pierda. Eso es ser demócrata. Acuerdos que, legítimamente, son susceptibles de crítica, pero que jamás deberían ser utilizados para alentar acciones violentas ni para tratar de coartar la voluntad de las instituciones en las que reside la soberanía popular. Porque esas actitudes hacen temblar los cimientos de nuestra convivencia y estoy segura de que eso no es lo que nuestra sociedad quiere.

No tengo palabras para expresar mi agradecimiento por las muestras de cariño, solidaridad y apoyo que he recibido en las últimas horas: familia, pareja, vecinos/as de Lorca y de otros muchos municipios de todo el país, compañeros/as de partido y de otras organizaciones políticas, sindicatos, trabajadores/as de medios de comunicación… Gracias a todas y cada una de las personas que me han hecho sentir desbordada de afecto y absolutamente acompañada en este desagradable suceso.

Quiero mencionar expresamente a la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca, a la Asociación de Mujeres Jóvenes de Lorca, a Lorca Feminista y al Forum de Política Feminista y agradecerles su manifiesto y el esfuerzo de movilización contra un mensaje que era inequívocamente misógino. Ellas, que se han convertido en un pilar fundamental en mi vida, me han enseñado cuál es el camino para erradicar esta escalada de violencia, que tiene que parar ya por el bien de nuestra convivencia: sororidad, pedagogía, reeducación, visibilidad, fortaleza y valentía.

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