El Gobierno de Lorca dará un paso decisivo en la recuperación del casco histórico de la ciudad al aprobar definitivamente, en el Pleno Municipal, la modificación puntual no estructural número 83 del Plan General Municipal de Ordenación. Esta medida permitirá demoler las fachadas apeadas de siete inmuebles afectados por los terremotos de 2011 y construir nuevos edificios en lugares estratégicos del recinto antiguo, marcando un hito en la reconstrucción quince años después del sismo.
La modificación urbanística se adapta a la resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma, que dejó sin efecto la catalogación de los siete inmuebles demolidos, donde solo quedaban sus fachadas. Este proceso, avalado por informes de las Direcciones Generales de Ordenación del Territorio y Arquitectura y de Patrimonio Cultural, permitirá que los solares pasen a carecer de grado de catalogación, facilitando la demolición y la ejecución de obra nueva conforme al planeamiento vigente.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, destacó que “culminamos un proceso administrativo y técnico imprescindible para desbloquear la reconstrucción de varios enclaves estratégicos de la ‘Vieja Ciudad’”. Destacó que la medida “acaba con una de las imágenes más dolorosas que aún permanecían en nuestra ciudad quince años después de los terremotos”, alusión a los restos constructivos que, según el primer edil, “perdieron hace años el valor histórico, arquitectónico o artístico que justificó su protección”.
Los inmuebles afectados se ubican en calle de los Tintes, esquina con Puerta de San Ginés; calle Cava, números 44 y 46; calle Leonés, 7; calle Abad de los Arcos, 6; calle Santiago, 7; y calle Martín Piñero, 7. Entre ellos, el solar junto al antiguo convento de la Merced y el Porche de San Antonio se convierte en un punto clave para mejorar el acceso al casco histórico. Asimismo, en calle Leonés se proyecta la construcción de 11 viviendas y 11 plazas de aparcamiento destinadas al alquiler asequible para jóvenes de 18 a 35 años, dentro de un plan que incluye 4,8 millones de euros en inversiones para vivienda pública en el área.
La aprobación definitiva permitirá a los propietarios promover nuevas edificaciones respetando las condiciones de integración urbana del PEPRI (Plan Especial de Protección del Recinto Inherente). En algunos casos, se exigirá la conservación de elementos de interés como rejerías, sillares pétreos, molduras o hornacinas, y en todos los solares será obligatoria la realización previa de excavaciones arqueológicas.
Gil Jódar situó esta actuación en el marco del proyecto municipal de recuperación del casco histórico, declarado de interés regional, que abarca más de un centenar de solares vacantes. “No nos conformamos con rehabilitar edificios; queremos recuperar la esencia de la ciudad histórica, atraer nuevos residentes, fortalecer el comercio y convertir este entorno en uno de los más atractivos de la Región de Murcia”, afirmó.
El alcalde agradeció el trabajo de los técnicos municipales y la colaboración con la Comunidad Autónoma, destacando que “gracias a ese trabajo coordinado hemos podido convertir un problema enquistado durante años en una oportunidad para seguir construyendo la Lorca del futuro sin renunciar a la protección de nuestro patrimonio”.
