El Ayuntamiento de Lorca avanza en la creación de una nueva zona verde en el corazón del casco histórico de la ciudad, un proyecto que permitirá contemplar en todo su esplendor la fachada principal de la antigua Colegiata de San Patricio y recuperar la historia de la muralla medieval. La actuación, que forma parte del proyecto europeo NatUR-W, se desarrollará en un solar degradado ubicado en las calles Corregidor y Laberinto, convirtiéndolo en un espacio sostenible y funcional para la comunidad.
La concejal de Urbanismo, María Hernández, explicó durante una visita al lugar que el proyecto contempla la recuperación de un área de 227,33 metros cuadrados, que incluye tanto el espacio peatonal como infraestructuras para la gestión sostenible del agua. El presupuesto asignado a la adquisición de los inmuebles supera los 111.000 euros, y el Ayuntamiento ha priorizado esta intervención por su impacto positivo en la zona.
El eje central del proyecto es el biofiltro natural, un sistema innovador basado en vegetación palustre y sustratos permeables que permitirá tratar las aguas pluviales del parque, así como las aguas grises procedentes de la Antigua Cárcel y los excedentes del futuro jardín vertical. Este sistema incluye un depósito desbastador soterrado con tres cámaras de decantación progresiva para eliminar sólidos y grasas, y un filtro de gravas visible con lámina de agua y vegetación adaptada al medio húmedo.
Tras el proceso de depuración, el agua se reutilizará para el riego de la plaza, el parque y el jardín vertical de la Antigua Cárcel, cerrando un ciclo hídrico completamente circular y autosuficiente. La plaza contará con pavimento de piedra caliza natural para integrarse con el entorno histórico, conservará las formaciones rocosas originales de la parcela y dispondrá de mobiliario urbano integrado para favorecer el descanso y la convivencia.
La vegetación seleccionada estará compuesta por especies autóctonas resistentes a la humedad y adaptadas al clima mediterráneo, lo que contribuirá a mejorar el microclima local, favorecer la biodiversidad y optimizar el funcionamiento ecológico del biofiltro. Además, el espacio se vinculará al casco antiguo y a la Antigua Cárcel, convirtiéndose en un nuevo punto de encuentro para los vecinos y visitantes.
La ‘Plaza de la Roca’ se configura como el Área 6 del proyecto NatUR-W, y representará el punto final del recorrido del ciclo del agua dentro del parque de los Barrios Altos. Según María Hernández, esta actuación encarna la filosofía del proyecto, combinando el uso público del espacio con soluciones ambientales avanzadas para gestionar y reutilizar el agua de forma sostenible.
El Plan Especial de Protección de la Muralla de Lorca establecía la liberación del suelo donde se ubicaban los inmuebles para destinarlos a un espacio público que permita recuperar el antiguo trazado urbano y su correlación con la muralla delante de la Colegiata de San Patricio. Este espacio permitirá apreciar la fachada principal del edificio, recuperar parte del trazado medieval y liberar espacio junto al edificio de la cárcel vieja.
La concejal destacó que la intervención es un ejemplo de la línea de actuación del Ayuntamiento para la recuperación del casco histórico, un desafío complejo debido a la idiosincrasia del recinto monumental. Con este proyecto, Lorca da un paso significativo hacia la revitalización de una zona emblemática, mejorando la calidad de vida de los vecinos y preservando su patrimonio histórico.
Las actuaciones son financiadas por el Proyecto Natur-W de la Unión Europea, que impulsa acciones urbanas innovadoras en la Región de Murcia. Este esfuerzo forma parte de la apuesta por la recuperación de los Barrios Altos mediante soluciones sostenibles que combinan la mejora ambiental, la gestión eficiente del agua y la puesta en valor del patrimonio histórico.
