Más de 400 ciudadanos de la Región de Murcia se han sumado a una iniciativa ciudadana para la restauración de la ermita de los Santos Médicos, un emblemático monumento histórico ubicado en el municipio de Molina de Segura. La acción, organizada por un grupo de vecinos y apoyada por el Ayuntamiento local, busca reunir fondos y voluntades para preservar este patrimonio religioso y cultural.
El evento, celebrado el pasado fin de semana, contó con la participación de representantes de instituciones locales, historiadores y vecinos interesados en la conservación del inmueble. Durante la jornada, se realizó una ceremonia simbólica en la ermita, donde se presentó un manifiesto con las firmas de los asistentes, comprometiéndose a colaborar en la campaña de recaudación. El objetivo es alcanzar los 100.000 euros necesarios para iniciar las obras de restauración, que incluirán la rehabilitación de la fachada, la cubierta y el interior del templo.
La ermita, construida en el siglo XVIII, ha sido un referente religioso y social para la comunidad de Molina de Segura durante siglos. Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento han dejado en evidencia su estado de deterioro. El alcalde del municipio, Juan Antonio Cuesta, destacó la importancia de este proyecto: «Restaurar la ermita no solo es un acto de respeto hacia nuestro patrimonio, sino también una forma de fortalecer el tejido social y el orgullo local».
Además de las firmas recogidas en la jornada, se ha lanzado una campaña de crowdfunding en la plataforma ‘Cámbialo’, con un plazo de 60 días para alcanzar la meta económica. Los interesados pueden acceder a la campaña a través del enlace https://cambialo.es/proyectos/ermita-santos-medicos. La iniciativa también incluye la posibilidad de realizar donaciones en especie o mediante voluntariado en las futuras obras.
La noticia ha generado un amplio eco en redes sociales, donde usuarios han destacado la solidaridad y el entusiasmo de la comunidad por preservar su historia. Según los organizadores, el éxito de la jornada refleja un compromiso colectivo con el patrimonio cultural de la Región de Murcia, un legado que, según ellos, debe ser protegido para las generaciones futuras.
