La Policía Nacional ha llevado a cabo una operación en la que ha interceptado un total de 400 jilgueros que eran transportados en condiciones precarias hacia Francia con el objetivo de su venta ilegal en el mercado negro. El dispositivo, coordinado por las unidades especializadas en delitos contra la fauna, se enmarca en una campaña de vigilancia activa contra el tráfico de animales protegidos.
Los agentes detectaron la actividad ilegal tras recibir información anónima sobre un transporte clandestino de aves. En el lugar del intercepto, los policías encontraron a los jilgueros en cajas de cartón sin ventilación adecuada, lo que pone de manifiesto las condiciones inhumanas en las que se transportaban los animales.
Este tipo de tráfico no solo viola las leyes nacionales y europeas de protección de la fauna, sino que también amenaza la conservación de especies vulnerables. La Ley 42/2007 de conservación de la naturaleza establece sanciones severas para quienes participen en la captura, transporte o venta ilegal de animales protegidos.
La Guardia Civil ha confirmado que se están investigando los responsables del transporte, quienes podrían enfrentar multas elevadas y, en casos graves, penas de prisión. La operación refleja el compromiso de las autoridades para combatir el tráfico de fauna y garantizar la protección de especies en peligro.
Este caso se suma a una serie de operaciones similares en la Región de Murcia, donde el tráfico de jilgueros ha sido un problema recurrente en los últimos años. Las autoridades instan a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa relacionada con la caza o el transporte de animales protegidos.
