El proyecto, dotado con más de 2 millones de euros y vinculado al programa europeo NatUR‑W, rehabilitará el inmueble histórico, integrará jardines verticales y se conectará con un nuevo parque urbano y viviendas sociales.
El proyecto de rehabilitación y adecuación cultural de la antigua Cárcel de Lorca ya está en marcha y convertirá este edificio histórico en la futura sede de la Escuela Oficial de Idiomas, además de en un espacio multifuncional para actividades culturales y sociales. La actuación, con un presupuesto de algo más de dos millones de euros, prevé que las obras comiencen tras su inminente licitación y concluyan antes de que finalice el próximo año.
El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, ha explicado en el Consejo Sectorial de Potenciación del Casco Histórico que el inmueble contará con aulas adaptadas para uso docente, pero también con espacios versátiles para talleres, actividades culturales, despachos, salas de reuniones y una cafetería sin cocina abierta a estudiantes, personal y público en general. “La rehabilitación de la antigua Cárcel es una de las tres actuaciones interconectadas que se ejecutarán en la zona y que la transformará integralmente, junto al nuevo parque urbano en los antiguos depósitos de agua de Santa María y la restauración de varias viviendas sociales”, ha señalado el regidor.
La intervención se integra en el proyecto europeo NatUR‑W (Nature‑based Urban Regeneration through Water), enmarcado en la European Urban Initiative, que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza para combatir la pobreza energética y el impacto del cambio climático en los Barrios Altos. El objetivo es regenerar el área comprendida entre los depósitos de Santa María y la Plaza de España, mejorando la eficiencia energética de viviendas sociales y edificios públicos, creando más zonas verdes y renaturalizando el espacio urbano mediante una gestión sostenible del agua.
El edificio que albergó la Cárcel se levantó en varias fases a partir del siglo XVIII como Pósito Alto, sobre la antigua muralla de Lorca, y está catalogado con grado de protección 2 en el Pepri. En el sótano se conservan restos de la cortina 25 y de la torre 22, conocida como Torre del Reloj, y ya fue objeto de una primera fase de consolidación estructural y renovación de cubiertas tras los terremotos de 2011.
La rehabilitación respetará la estructura original de tres cuerpos de galerías arcadas en dos plantas principales, uno de ellos con sótano accesible desde la calle Laberinto, y mantendrá el gran patio situado en la esquina noroeste. Se conservarán los elementos arquitectónicos característicos, garantizando la continuidad estética y patrimonial del conjunto, al tiempo que se mejorará la accesibilidad mediante la instalación de un ascensor y la adecuación de entradas y recorridos peatonales en el entorno.
El proyecto incorpora también una intervención paisajística que incluye jardines verticales en tres paramentos del patio grande y en uno del patio pequeño. Estos muros verdes contribuirán a climatizar el interior del edificio mediante un sistema evaporativo, mejorarán el confort térmico y reforzarán la integración del inmueble en el paisaje urbano renaturalizado que plantea NatUR‑W.
Gil Jódar ha calificado la actuación como un “revulsivo” para la recuperación del casco antiguo, al sumarse a una batería de proyectos que están cambiando la fisonomía de la llamada ‘Vieja ciudad’. El plan “Resurgir de la Vieja Ciudad” contempla intervenir en más de 42 solares urbanos para levantar más de 200 viviendas, junto a rehabilitaciones en calles como Pío XII, Cava y Corredera, y promociones de vivienda pública en Selgas, Leonés y otros puntos estratégicos del recinto histórico.
En paralelo, el Ayuntamiento avanza en la puesta en valor de monumentos como el claustro, iglesia y capilla de Santo Domingo, ya visitables, así como en la rehabilitación del Teatro Guerra y la Iglesia de San Juan, mientras el Palacio de Guevara ha recuperado su esplendor y aloja la nueva Oficina de Turismo. “Estamos cumpliendo nuestra promesa de recuperar el casco histórico, cambiando solares vacíos y ruinas por grúas que levantan viviendas y nuevos servicios para las familias de Lorca”, ha concluido el alcalde, que ve en la antigua Cárcel un futuro “punto de encuentro” para residentes y visitantes
