Cientos de romeros se han dado cita en la ermita del Praico para acompañar la imagen de San Antón en una jornada marcada por el ambiente familiar y la participación de vecinos de La Parroquia, pedanías cercanas y numerosos visitantes. La Santa Misa, oficiada por el párroco D. Carlos Fabián Cabezas, se celebró a las 11:00 horas tras el recordatorio del cambio de horario anunciado por la organización, convirtiéndose en el eje central de la fiesta religiosa.
Tradición de trabucos y pregón
La mañana comenzó a las 10:00 horas con las salvas de trabucos de época, uno de los elementos más característicos de esta romería, que rememoran los antiguos alardes de arcabucería vinculados a la devoción a San Antón. A continuación se proyectó un video histórico y tuvo lugar el pregón a cargo de Juan Martínez López, “Juan Zamora”, arcabucero y bailaor tradicional, que puso en valor la historia del Praico y la importancia de mantener viva esta tradición lorquina.
Misa cantada, procesión y cuadrilla
La Santa Misa fue cantada por la cuadrilla, que interpretó piezas del repertorio popular aportando un carácter festivo y participativo a la celebración litúrgica. Tras la eucaristía se desarrolló la procesión de San Antón por los alrededores de la ermita, acompañada por los acordes de la música tradicional y las descargas de trabucos que escoltaron la imagen del santo.
Rifa popular y ambiente festivo
Por la tarde, la actividad se centró en la tradicional rifa popular, con regalos donados por los feligreses y gestionada por la Asociación de Amigos del Praico, cuyos miembros se encargaron de la venta de tiras numéricas y de la organización de las pujas de los tronos. La jornada concluyó con bailes típicos tradicionales en los que participaron cuadrillas, troveros y asistentes, prolongando el ambiente festivo hasta el atardecer en un enclave que volvió a convertirse en punto de encuentro de la cultura popular de las pedanías altas de Lorca.
Impulso asociativo e institucional
Durante la romería intervinieron representantes de la Asociación de Amigos del Praico y autoridades municipales, que destacaron el trabajo de vecinos y voluntarios para conservar una celebración que forma parte del patrimonio inmaterial lorquino. La organización agradeció la implicación de la parroquia, las cuadrillas participantes y las distintas concejalías implicadas, subrayando que el Praico sigue siendo “un lugar donde la tradición se hace eterna” y un referente para la vertebración del territorio en torno a las fiestas de invierno.
