El Ayuntamiento de Lorca ha dado un paso decisivo en la ordenación urbana al aprobar el proyecto de urbanización de la Unidad de Actuación 71 (UA-71) del Plan General Municipal de Ordenación (PGMO), ubicada en el entorno del Camino Marín. Esta iniciativa, que se presentará en la Junta de Gobierno Local del próximo viernes, contempla la intervención en un área de 13.000 metros cuadrados para desarrollar 170 viviendas, un parque infantil, zonas verdes y nuevas infraestructuras viarias, integradas en la futura Alameda Central, una arteria natural que aprovechará el soterramiento del tren.
El proyecto, promovido por la Junta de Compensación de la UA-71, incluye una edificabilidad total de 21.838 metros cuadrados, con 1.200 metros cuadrados de local comercial y viviendas distribuidas en tres manzanas con edificaciones de entre dos y nueve plantas. La inversión total asciende a 1.210.844 euros, con 1.038.555 euros destinados a la primera fase (9.220,40 m²) y 172.288 euros a la segunda fase (3.295,23 m²), además de una garantía urbanística de 121.084 euros. Los trabajos se iniciarán en el último trimestre del año.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, destacó que esta actuación forma parte de una estrategia global para incrementar el parque de vivienda en el municipio, respondiendo a la demanda actual y consolidando un modelo de ciudad más equilibrado. “Lorca vive una dinámica positiva de crecimiento con múltiples desarrollos en marcha que evidencian que el municipio avanza con paso firme. Esta etapa no es casualidad: desde el Ayuntamiento y el sector privado trabajamos para crear estabilidad, certidumbre y seguridad”, afirmó.
El proyecto incluye un espacio verde de 3.000 metros cuadrados con más de 80 árboles, especies adaptadas al entorno y de bajo mantenimiento, junto con un parque infantil accesible con elementos de juego y tirolina, una zona de paseo porticada y una área biosaludable. Además, se implementará un sistema de drenaje urbano sostenible (SUDS), una novedad en Lorca que permitirá una gestión eficiente de las aguas pluviales.
Desde el punto de vista urbanístico, la actuación contará con infraestructuras completas, incluyendo redes de agua potable, saneamiento, telecomunicaciones, gas y electricidad en baja tensión, además de más de 300 metros lineales de aparcamiento y vías diseñadas con criterios de accesibilidad universal.
Este desarrollo se enmarca en un proceso iniciado en 2008 con la modificación del PGMO, con el objetivo de compatibilizar el crecimiento urbano con las infraestructuras ferroviarias y las zonas verdes. La actuación se dividirá en dos fases debido a la afectación del soterramiento del ferrocarril, con la primera fase centrada en el desarrollo principal del ámbito y la segunda en la zona verde actualmente afectada por las obras ferroviarias.
La iniciativa forma parte de una batería de proyectos para incrementar la oferta residencial, como la construcción de 400 viviendas en el barrio de La Viña, 360 en el casco histórico, 250 en San Cristóbal y 23 en la Virgen de las Huertas, además de infraestructuras clave como un aparcamiento disuasorio que mejora la movilidad urbana.
“Este proyecto es un claro ejemplo de la buena gestión que este Ayuntamiento está llevando a cabo en materia de vivienda. Estamos actuando atendiendo a las necesidades reales que están surgiendo. La falta de vivienda es una preocupación evidente para muchas familias, y ante esa situación, este equipo de Gobierno ha puesto en marcha una estrategia clara para ampliar la oferta residencial en distintas zonas del municipio”, subrayó Gil Jódar.
La Alameda Central, que se convertirá en una “oportunidad histórica” para Lorca, integrará amplios espacios verdes, carril bici, áreas deportivas y culturales, aprovechando el soterramiento del tren. Esta iniciativa refleja una planificación coordinada para dar respuesta a la demanda de vivienda y consolidar el crecimiento ordenado y sostenible del municipio.
