La Archicofradía de Jesús Resucitado ha presentado las novedades para la Semana Santa de Lorca 2026, centradas en la restauración de tronos y la confección de nuevas túnicas. Los talleres municipales han intervenido en los tronos del Señor Jesús Resucitado y la Virgen de la Encarnación, incluyendo varales y pollera para el manto de la Virgen. Además, se han fabricado 36 túnicas blancas de algodón para los costaleros de la Virgen, con anagramas y cíngulos nuevos.
Este año se modifica el itinerario de la procesión del Domingo de Resurrección debido a la retirada del andamio del Palacio de Justicia y la rehabilitación de la calle Selgas. La ruta incluirá la calle Selgas tras el encuentro en la Plaza de España, con el retorno del Señor y la Virgen a su templo.
La concejal de Desarrollo Local, Rosa María Medina, destacó el compromiso del Ayuntamiento y la Archicofradía por conservar el patrimonio religioso y cultural. «La apuesta por la conservación del patrimonio se suma al compromiso del Ayuntamiento por el mantenimiento de piezas de gran valor que enriquecen nuestra herencia», afirmó.
El presidente de la Archicofradía, Ignacio Domingo Huertas, resaltó el esfuerzo de la agrupación por proteger el patrimonio. «Esperamos que lorquinos y visitantes disfruten de unas celebraciones inigualables en el mundo», dijo. La restauración de los tronos incluyó técnicas como el dorado al mixtión, consolidación de madera y aplicación de barnices protectores.
El proceso de restauración contó con fases específicas: análisis y limpieza previa, consolidación y estucado, aplicación del mixtión y dorado con pan de oro. Los trabajos fueron realizados por monitores de los Talleres Municipales de Formación y Empleo, destacando su papel en la recuperación de piezas patrimoniales.
La Semana Santa 2026 coincide con el 225 aniversario de la primera procesión del Señor Resucitado, lo que motivará actos posteriores a la celebración. La bandera insignia será portada por un archicofrade en la calle del Álamo, marcando un nuevo hito en la tradición lorquina.
«Estas piezas enriquecen el legado cultural de Lorca y reflejan el compromiso del Ayuntamiento por salvaguardar el patrimonio material», subrayó Medina. La Archicofradía continúa su labor de preservar la historia, el patrimonio y el arte religioso de la ciudad.
