El nuevo parque de Santa María en Lorca avanza en su desarrollo con la integración de un local social, un anfiteatro y un sistema innovador para reutilizar el agua de lluvia, dentro del marco del proyecto europeo NatUR-W. Las obras, que transformarán 4.127 metros cuadrados del barrio y los Barrios Altos, incluyen la recuperación de infraestructuras históricas y la creación de un espacio verde sostenible.
Uno de los antiguos depósitos de agua, con una superficie de 200 metros cuadrados y en desuso durante décadas, se convertirá en un espacio de usos múltiples al servicio de los vecinos. Paralelamente, se construye un depósito de captación de aguas pluviales en la plaza de la Roca, conectado mediante canalizaciones al mencionado depósito para almacenar y reutilizar el agua en el riego del parque. Este sistema permitirá captar el agua en la plaza, depurarla con biofiltros y conducirla al depósito de Santa María, integrándose en un circuito sostenible que reduce el consumo de agua.
El proyecto contempla zonas de juegos infantiles, áreas de pícnic, tres accesos nuevos, itinerarios peatonales y una amplia superficie vegetal concebida como bosque urbano. Además, se rehabilitan los muros de cerramiento del recinto con materiales acordes al entorno. La edil de Desarrollo Local, Rosa María Medina, destacó que “recuperamos dos infraestructuras que habían perdido su función original y les damos una nueva utilidad: una formará parte del sistema de almacenamiento del agua y la otra se convertirá en un espacio para la convivencia y la participación vecinal”.
Las obras incluyen la construcción de una pérgola junto a uno de los accesos, que dará paso al anfiteatro y al área verde. También se resuelven desniveles con escaleras y muros de contención, mejorando la accesibilidad y la conexión entre espacios. El parque, que hasta ahora solo se accedía desde la calle Sicilia, contará con tres entradas, facilitando su integración con el entorno urbano y el casco histórico.
El proyecto, con una inversión de 813.311,69 euros, forma parte del programa europeo NatUR-W, que promueve la regeneración urbana mediante soluciones basadas en la naturaleza. Se complementa con la rehabilitación de la antigua Cárcel de Lorca, que se transformará en un espacio educativo y cultural con una inversión de 1,83 millones de euros.
La concejal Rosa María Medina subrayó que “el proyecto comienza a hacerse visible sobre el terreno y supone un nuevo paso en la recuperación de los Barrios Altos. Recuperamos patrimonio, creamos zonas verdes, incorporamos nuevos servicios para los vecinos y aprovechamos de manera inteligente un recurso tan valioso como el agua para devolver vida a esta parte del casco histórico”. Los vecinos participarán en talleres de plantación de árboles, fomentando su implicación en el desarrollo del espacio.
Las obras, que se prevé finalicen en diciembre, buscan transformar un área degradada en un entorno conectado, con espacios para la convivencia, juegos y servicios comunitarios, integrando infraestructuras verdes, azules y patrimoniales.
