El Ayuntamiento de Lorca impulsa la empleabilidad juvenil con un nuevo curso gratuito de Manipulador de Alimentos para menores de 35 años.La formación, que se celebrarán los días 9 y 10 de marzo en el Centro Juvenil M13, ofrece 30 plazas y permitirá a los participantes obtener una acreditación imprescindible para trabajar en hostelería, comercio e industria alimentaria. El edil de Talento Joven, Antonio David Sánchez, ha informado de la puesta en marcha de un nuevo curso presencial y gratuito de Manipulador de Alimentos dirigido a jóvenes menores de 35 años del municipio, con el objetivo de reforzar su cualificación profesional y facilitar su acceso al mercado laboral. La formación se impartirá los días 9 y 10 de marzo en el Centro Juvenil M13 y contará con un total de 30 plazas, que se asignarán por riguroso orden de inscripción. Antonio David Sánchez ha destacado que esta iniciativa responde a la necesidad de ofrecer a los jóvenes herramientas prácticas y demandadas por el mercado laboral local. Desde el Ayuntamiento siguen apostando por una formación útil, accesible y orientada a sectores con alta empleabilidad. El carné de manipulador de alimentos es un requisito indispensable en ámbitos como la hostelería, la restauración, el comercio alimentario o la industria alimentaria, sectores con un peso muy importante en la economía de Lorca. El edil ha añadido que facilitar que nuestros jóvenes obtengan esta acreditación supone abrirles la puerta a nuevas oportunidades laborales y mejorar su competitividad profesional en un mercado cada vez más exigente. Por su parte, la concejal de Consumo, Belén Díaz, ha subrayado la relevancia de esta formación desde el punto de vista de la salud pública. Garantizar que el personal que trabaja en contacto con alimentos disponga de una formación adecuada en higiene, gestión de alérgenos y seguridad alimentaria no solo mejora sus oportunidades laborales, sino que constituye una medida esencial de prevención y una garantía de calidad para consumidores y empresas. Díaz ha insistir en que la seguridad alimentaria es una responsabilidad compartida, y formar a los jóvenes en buenas prácticas contribuye a reforzar la confianza en los establecimientos del municipio y a proteger la salud de toda la ciudadanía.
