Pedro Sosa reclama revisar un catálogo “desfasado e incompleto”, proteger patrimonio hidráulico, ermitas y patrimonio industrial, inscribir los bienes del Ayuntamiento en el Registro de la Propiedad y elaborar un inventario de caminos públicos para frenar usurpaciones.
El concejal de Izquierda Unida en Lorca, Pedro Sosa Martínez, defenderá en el próximo Pleno una moción para la revisión, actualización y ampliación del Catálogo de Inmuebles Protegidos del Plan General Municipal, así como para la inmatriculación en el Registro de la Propiedad de todos los bienes del patrimonio municipal que aún carecen de primera inscripción. Sosa sostiene que el catálogo vigente está “desfasado, contiene errores y lagunas clamorosas y está incompleto”, y que en Lorca existen “serias carencias” en la protección y conservación de los bienes públicos por incumplimientos de los mandatos legales.
El edil recuerda que su grupo ha llevado en los últimos años diversas iniciativas al Pleno, algunas aprobadas y, según denuncia, “guardadas en el cajón del olvido”, como la propuesta de intervenir en el camino público de acceso al Menhir de La Serrata, hoy muy deteriorado y con gran parte de la señalización desaparecida. A su juicio, la falta de un inventario de bienes y derechos del patrimonio local —en especial caminos públicos, senderos y vías pecuarias— está permitiendo usurpaciones por parte de “avispados” que cierran caminos para uso privado, con el consiguiente perjuicio para el interés general.
Otra de las carencias señaladas en la moción es la ausencia de inscripción registral de numerosos bienes de titularidad municipal, pese a que la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas y la normativa de régimen local obligan a inscribirlos en el Registro de la Propiedad. Sosa pone como ejemplo el caso del Ayuntamiento de Murcia, que en 2025 inmatriculó a su nombre edificios y espacios emblemáticos como el Puente de los Peligros, el Malecón, el Mercado de Verónicas o el propio edificio consistorial, para hacer coincidir la realidad física con la jurídica y dotarse de mayor seguridad y certeza.
El concejal afirma que en Lorca también hay bienes históricos sin titularidad registrada, citando expresamente el acueducto de Zarzadilla de Totana, que además no figura ni como BIC ni dentro del Catálogo de Inmuebles Protegidos del PGMO, pese a su relevancia como infraestructura hidráulica histórica. IU reclama que estos bienes salgan de ese “limbo”, se inventaríen e inmatriculen para que queden plenamente incorporados al patrimonio local y puedan ser defendidos jurídicamente frente a posibles usurpaciones o agresiones.
Sosa critica igualmente las limitaciones del actual catálogo de bienes protegidos del Plan General, que agrupa los inmuebles en dos grandes bloques —28 en la ciudad y 25 en el resto del municipio— más nueve construcciones de interés cultural en el barrio de San Cristóbal añadidas en 2023, como la Casa de Acacio Mateo, algunas en estado de abandono. Tras revisar las fichas, denuncia que en muchas de ellas ni siquiera figura el propietario del bien y que buena parte de estos inmuebles “no han recibido atención municipal en décadas”, por lo que reclama una actualización urgente de determinaciones, fichas y contenidos.
IU plantea ampliar el catálogo para incluir elementos del patrimonio hidráulico lorquino (como el propio acueducto de Zarzadilla), fuentes ornamentales y funcionales (Colón, Plaza del Caño), patrimonio industrial (las principales arquitecturas de la explotación minera de La Serrata) y el conjunto de ermitas dispersas por la geografía del municipio, que configuran un “extraordinario patrimonio histórico, cultural y espiritual”. Para subsanar lagunas, Sosa cita trabajos como el libro de Lucas Guirao “Ermitas y Hermandades del Campo de Lorca” y las rutas por las ermitas de Juan Valverde, que detallan localización, estado de conservación e historia de estos inmuebles.
De forma paralela, IU exigirá la elaboración de un Plan de Intervención en todos los bienes catalogados —o en trámite de catalogación— cuyos deterioros arquitectónicos puedan comprometer su viabilidad en el corto plazo. Sosa insiste en que actualizar el catálogo, registrar los bienes y proteger caminos públicos y patrimonio hidráulico “no es una opción, sino una obligación legal y moral” para garantizar que la memoria histórica y el patrimonio común de Lorca se preserven para las próximas generaciones.
