Un inmueble residencial de más de 80 años situado en la calle Cava 50 ha sido completamente reformado y rehabilitado energéticamente, alcanzando un ahorro superior al 60% en consumo de energía no renovable y configurando cinco viviendas, tres para alquiler habitual y dos de uso turístico, como parte de la estrategia municipal para reactivar el casco histórico.
La concejal de Urbanismo, María Hernández, ha visitado junto a técnicos municipales el edificio de la calle Cava, número 50, tras la finalización de unas obras que han permitido modernizar un inmueble construido en 1940 y adaptarlo a los estándares actuales de eficiencia energética. El edificio, con cuatro plantas sobre rasante, 331 metros cuadrados construidos y una parcela de 109 metros, ha pasado de albergar tres viviendas a disponer de cinco pisos y un local tras un proyecto de reforma integral con un presupuesto de 180.000 euros y unos diez meses de ejecución.
El proyecto ha combinado la recuperación del patrimonio edificado con una rehabilitación energética completa de la envolvente térmica, incorporando aislamiento en fachadas, particiones y cubierta, la sustitución de carpinterías exteriores por modelos más eficientes y la renovación del sistema de producción de agua caliente sanitaria mediante aerotermia centralizada. También se ha instalado un sistema de climatización eficiente con recuperación de calor y paneles solares fotovoltaicos para autoconsumo, lo que ha permitido reducir más de un 60% el consumo de energía primaria no renovable y más de un 25% la demanda anual de calefacción y refrigeración, hasta lograr una certificación energética A.
Del total de las cinco viviendas resultantes, tres se destinarán a alquiler como residencia habitual y las otras dos a alquiler turístico, con la intención de dinamizar tanto la actividad residencial como la económica en el casco histórico de Lorca. Hernández subraya que actuaciones como la de la calle Cava “están permitiendo romper décadas de bloqueo urbanístico”, atraer nuevos residentes y generar actividad ligada a la vivienda y al turismo de calidad, para que el centro histórico vuelva a ser “un espacio vivo, con vecinos, servicios y actividad”.
La edil recuerda que el Ayuntamiento está impulsando la rehabilitación y construcción de vivienda en el casco antiguo, con el desbloqueo de 42 solares en los ejes de las calles Álamo, Cava y Selgas donde se prevé levantar alrededor de 200 viviendas, además del inicio de procesos de reedificación en una veintena de parcelas mediante figuras como la venta forzosa y otras medidas de ejecución urbanística. “La recuperación del casco histórico es ya una realidad en marcha y una prioridad para este Ayuntamiento, que apuesta por una ciudad más habitable y con futuro”, destaca Hernández.
